lunes, 6 de julio de 2009

MÉXICO, ELECCIONES 2009: ORA SÍ, "A BUSCAR ACUERDOS"

La tan esperada jornada electoral llegó, hizo sus deberes y se fue, terminó, lo mismo que la guerra sucia mediático-propagandística de perfil psico-terrorista con la que pusilánimes partidos nos habían acostumbrado en los últimos meses.

La verdad es que esa guerra sucia no sorprendió a nadie.
Desde las campañas políticas para las elecciones presidenciales del 2006 México ha sido testigo del nuevo terrorismo psicologico de cuña ultra derechista llamado "des-edificación" (eufemismo por "difamación"). Asistimos innermes a operaciones linguístico-magicas como la sinonimia de los términos "comunismo" y "socialismo" que, con ejemplos e imágenes de contextos socio-culturales diversisimos a nuestra realidad, aterrorizó a la población y sus votantes; la estrategia propagandistica igualó los perfiles de determinados candidatos con algunos polémicos personajes políticos latinoamericanos, infundiendo, una vez más, terror entre la población por la mera posibilidad de jugarse el albur de una probable "dictadura"; por motivos de compadrazgos (o padrinazgos) y arte de magia los resultados de los comicios se "voltearon" en las dos últimas horas de la jornada electoral y ahora tenemos un presidente legítimo y otro ilegítimo en Los pinos.

Pero esa guerra sucia ya terminó. Lo asegura el presidente Felipe Calderón.
No, no lo dijo así, clara y llanamente [sería saludable y recomendable si así se hiciera], lo que en realidad dijo fue "La competencia debe quedar atrás" Y es que de frente al exito no obtenido no nos queda más que conciliarnos con los ganadores: "ahora hay que centrar nuestro esfuerzo en buscar las coincidencias, en privilegiar lo mucho que nos une y en alcanzar los acuerdos".

[No podría decir qué es eso "mucho que nos une" ya que hasta ayer su partido y su historia eran totalmente tangenciales a los principios, logros y fracasos de los demás partidos... siempre nos hicieron saber que existen diferencias estructurales insanables, irreconciliables ¿es posible ahora encontrar la característica común?
Pero recuérdese que está hablando el presidente de la nación y no del primer representante de un Partido político de Acción Nacional, y sólo por esto centremos nuestra atención en lo que compete a una figura presidencial.]

"Más allá de cualquier diferencia política o partidista, nos debe unir un solo compromiso y una sola prioridad: el bien y el futuro de México". Es su deber, pues, reconocer a los triunfadores "Más allá del partido al que se pertenezca", apelar al apoyo de ese nuevo Congreso y asegurar la continuidad de los diversos proyectos -en realidad ya confeccionados, sin necesidad de aprobaciones cualesquiera- que "permitan a México superar sus retos y salir adelante".

Es un hermoso discurso.

Pero tampoco nos sorprende porque de esos ya hemos escuchado muchos. Lo que sorprende a la autora de estas líneas, de manera positiva y esperanzadora, es la respuesta del pueblo mexicano: en este 2009 el mexicano no sucumbió a la fascinerosa campaña de "descrédito del otro". En este 2009 el mexicano ya aprendió a valorar y diferenciar las palabras de las acciones, las promesas de los ejemplos vivos. Y si bien no esté tan convencido, ya perdió el miedo y ha decidido darle su voto de confianza -o mejor, "el beneficio de la duda"-, al Partido Revolucionario Institucional.

De frente a la desilución, el fraude, la tomada de cabellos, el pueblo ha decidido cambiar el rumbo. Sólo esperamos que no sea al estilo del cangrejo y que el "partido FENIX" sepa reinventarse y re-hacer. Pocas veces en la historia del hombre un pueblo da dos oportunidades.