sábado, 18 de octubre de 2008

La "crisis" que viene...

Y como nos decimos en "crisis" si ni siquiera sabemos qué cosa es?

Sí, sí, sí... a la "crisis" se le siente en los bolsillos, pero antes de continuar apretándonos las manos inútilmente, es mejor estar informados de dónde, porqué, cuando y qué es una crisis, con la firme idea de poder darle frente de la mejor manera (algunos ahorrarán, otros diversificarán, otros más alzarán la voz para denunciar las especulaciones que -no hicimos- nosotros, los ciudadanos pagaremos en lo que entra el próximo año.

Antes de pasar a la ejemplificación del caso ("Escasearán alimentos; en el país, advierten") ahí les dejo la siguiente información conceptual. Uds. opinarán después.


Crisis como concepto y tipologías parte I


Se define “como crisis a un momento de ruptura en el funcionamiento de un sistema, un cambio cualitativo en sentido positivo o negativo”[1].

La comprensión de una crisis se funda en el análisis del estado de un sistema: la fase previa al momento en que se inicia la crisis, la fase de crisis propiamente dicha, y por último, la fase en que la crisis ha pasado y el sistema ha asumido un cierto modelo de funcionamiento que no es ya el anterior a la crisis.-

Para una conceptualización más precisa se requiere analizar otros tres aspectos: 1-la identificación del origen y de las causas del acontecimiento que ha dado inicio a la crisis, y en particular, si se trata de un factor interno, interméstico o externo del sistema, de tiempo reciente o de largo alcance; 2- la disponibilidad de tiempo para dar respuesta a la situación de crisis y en particular de qué carácter es considerada y 3- indagar qué miembros están presentes y qué juegos realizan esos miembros en el sistema[2].-

Así visto, “Cada sistema se funda en un conjunto de relaciones más o menos estrechamente ligadas entre sus variados componentes, de modo que un cambio en un componente del sistema genera cambios en todos los restantes. Sin embargo, mientras que en los sistemas mecánicos es posible valorar con cuidado el efecto y la extensión de variaciones similares, y hasta medirlas, en el ámbito de los sistemas sociales se está todavía lejos de esto. Para valorar, en sentido amplio, la incidencia de una crisis sobre un sistema social, sea como fuere se requiere ante todo definir el estado de equilibrio de este sistema”[3].-

En lo que respecta al análisis de la crisis financiera, éste no se puede realizar sino se tiene en cuenta dos cuestiones: Primero, es de carácter internacional. Segundo, las crisis financieras se han convertido en estructurales (Sevares, 2000)[4]. Las conmociones -o crisis- en la estructura que consecuentemente no produzcan un verdadero mejoramiento en la distribución de este sistema serán fundamento para continuar con nuevas conmociones. De esta manera, explotación económica y conmoción económica se enmarcarían como infraestructura y estructura.-

Estas conmociones del sistema hoy en día son identificadas con la palabra “crisis”. Hay tipologías de crisis y hay fases de crisis.-

Las crisis en un sistema pueden considerarse fisiológicas cuando tocan el funcionamiento y provocan su adaptación; y patológicas cuando tocan la estructura del sistema y provocan su mutación.-

Las crisis funcionales pueden ser a su vez de dos tipos: crisis de sobrecarga cuando el sistema tiene que hacer frente a más demandas que aquellas que las que puede responder o crisis de carestía cuando el sistema no alcanza a extraer de sus adentros o del ambiente los recursos suficientes para su funcionamiento[5].-

“La sobrecarga puede derivarse del mero número de las demandas, de la intensidad de las demandas, de la fuerza de los componentes portadores de demandas y del tiempo disponible para las respuestas. La carestía está estrechamente ligada al tipo de apoyo que el sistema alcanza a dominar, apoyo que representa el índice principal con el cual prever el monto de recursos que el sistema puede extraer y movilizar”[6].-

Otras crisis de funcionamiento se consideran a partir del modo en que el sistema selecciona la información, busca cambiar sus fines y procura cambiar el ambiente interno y externo. La fase en la cual el sistema ha alcanzado un nuevo equilibrio, estable o inestable, marca el fin de la crisis, pero no necesariamente su solución. La crisis puede estar simplemente adormecida, retirada pero latente, y por consiguiente manifestarse nuevamente en una fase sucesiva. Si esta cuestión se repite muchas veces, es probable que haya una patología escondida en la estructura del sistema, a corto o mediano plazo ese sistema mutará[7].-

Las crisis de funcionamiento se vienen repitiendo desde hace una década en el sistema internacional. Todo pareciera indicarnos que el proceso que se está desarrollando en este sistema es el que comentamos en el párrafo anterior. Las crisis se producen en el sistema financiero internacional hasta que se alcanzan nuevos equilibrios, sean estos estables o inestables, pero la crisis continúa estando. Y la crisis repetida de funcionamiento, que se da en economías estructuralmente dependientes, se está transformado en patológica durante el transcurso de la última década.-

“Mientras tanto, en el corto plazo el mundo tambalea de una a otra crisis, y todas ellas implican de manera crucial el problema de generar suficiente demanda”[8].-

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FUENTE: http://www.eumed.net/cursecon/libreria/2004/cno/2a.htm

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